Para qué la alimentación consciente

Aunque queramos demostrar lo contrario, y no paremos de insistir en que llevamos una alimentación saludable porque comemos alimentos sanos, lo más habitual en nuestro día a día es comer de manera inconsciente, muchas veces sin control y de forma desequilibrada. Y esto no es saludable.

Los trastornos alimentarios y nuestra constante obsesión por la imagen han alcanzado unas dimensiones tales que conllevan graves consecuencias para la salud en la población.

Y es que insistimos en restringir alimentos, prohibir otros tantos sin escuchar al cuerpo, hacer constantes dietas, porque nos han dicho que es súper rápida para perder peso o hemos escuchado de algunas personas famosas con cuerpo 10 que es la que le hace sentir la persona más guay del planeta.

Las claves para alcanzar nuestro peso ideal, sentirnos estupendamente y mantenernos saludables están mucho más allá de los productos dietéticos, los sustitutivos de comidas, las dietas basadas en grasas de todo tipo y de lo que puedan decir por ahí: La clave está dentro de ti.

La alimentación consciente es la piedra angular de la alimentación saludable

Además de llevar una vida activa y descansar lo suficiente, el saber elegir alimentos sanos y conocer nuestras necesidades diarias respecto a la alimentación son  factores clave que favorecen el trabajo conjunto entre mente y cuerpo, para encontrar las pautas que facilitan la información de cuánto comer y qué comer.

El cuerpo nos señala cuándo tenemos hambre, cuándo estamos saciadas o simplemente si deseamos comer algo irresistible. Las sensaciones y emociones son nuestra clave. Y para poder darnos cuenta de cuándo ocurren hay que prestar atención y tomar conciencia de ese momento. Si estamos atentas,  nuestra alimentación será sana, equilibrada y recuperaremos el control sobre lo que comemos.

Tomar conciencia puede generar herramientas muy potentes para controlar tu forma de comer y, en consecuencia, ayudarte a permanecer en hábitos alimentarios saludables

Cambiar la forma de comer consiste en aprender a tomar el control de nuestra mente, observando detenidamente nuestras pautas alimentarias, estados de ánimo y las diferentes sensaciones e intensidades de hambre y apetito.

La alimentación consciente es conocer todos los aspectos que pueden definir el hambre, tomar contacto constante con las reacciones del cuerpo y  la mente con todo lo relacionado con el proceso de comer. Es estar atentas al aquí y ahora de cuando comemos.

Una alimentación inconsciente suele ser el signo visible de que hay que tratar otras necesidades

Darse cuenta de todos los detalles posibles sobre el antes, durante y después de cada comida es lo que te ayudará a evitar una sobrealimentación y el consumo de alimentos de tu lista de “no deseados” que tanta ansiedad y dolores de cabeza (entre otras cosas) nos genera. La alimentación consciente es la piedra angular de la alimentación saludable.

 

¿Te animas a conocerte un poco más? Te invito a practicar la alimentación consciente.

Contacta conmigo: Raquel@elpoderdequerer.com

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